Rosa

Para Carlos Rivero y el grupo Pasión por las Rosas
Fotografías de Nacho Rovira, https://alasyviento.es/

Ay, la rosa! Cómo escribir sobre ella cuando tantos poetas, músicos y jardineros lo han hecho!. Desde Lorca a Ronsard, de Strauss a Schubert, un número infinito de artistas las han admirado y descrito con todo su encanto.

La mitología griega ya se refiere a ella en distintos mitos, por no hablar de la cultura romana o de su presencia en los jardines colgantes de Babilonia.

Quizás entre todas las flores del mundo es la rosa, la más romántica. Tal vez. Se ha asociado frecuentemente al amor en muchas culturas, especialmente la rosa roja. Aunque lo cierto es que es una flor de muchísimos colores y se vincula a sentimientos matizados por la tradición literaria, pictórica o cultural. A su vez, cada uno también le puede atribuir su particular lenguaje de emociones. Seguro que la rosa, las rosas estarán contentas con ello.

Su aspecto es a menudo aterciopelado y a veces tiene una cariz casi carnoso, al punto que nos hace imaginar una piel sedosa. Y sí, como todo tiene su cara y su cruz. Tal belleza de la flor contrasta vivamente con un tallo de espinas punzantes e hirientes, excepto en alguna variedad antigua, como la admiradísima rosa Banksiae que no tiene y seguro que me dejo alguna más…

Tardes de primavera y verano podemos inclinarnos con veneración hacia ellas, admirar su hermoso color, cerrar los ojos y oler suavemente su aroma. Un perfume delicado, sensual y placentero. Casi todo el mundo ha aspirado con placer ese aroma inolvidable.

Esta vez no hablaré de los cuidados de la rosa. Existe una variadísima bibliografía al respecto y soy fan de las publicaciones que ha hecho al respecto The Royal Horticultural Society, pero Dios me libre de intentar decir nada sobre ellas y su cultivo. Le tengo mucho respeto a los auténticos especialistas en su cultivo. Nada, esta vez, callo. Bueno, algo que aprendí en el curso de jardinería sí que lo comento. Es una buena combinación añadir junto a los rosales la flor de la lavanda, ya que dicen que ahuyenta los pulgones. Por otro lado, el efecto que producen las flores diminutas violetas de las lavandas con los rosados, rojos, carmesíes, amarillos, naranjas o blancos de las rosas es espléndido!!!

Me atrevo a decir que cuando florecen son un auténtico espectáculo. Uno puede tomar la silla de acacia del jardín cuando el sol amaina, contemplar esas flores y sentir por instantes breves y efímeros que algo de la vida está bien.

Todos tenemos alguna o varias historias personales con ellas. En Cataluña es usual que entre enamorados se regale una rosa el día de San Jorge, el 23 de abril. A mi entender, la fiesta más bonita que tenemos. Las calles se llenan de miles y miles y millones de rosas y de libros, y la fragancia de ellas inunda sin fin cada rincón desde que sale el sol hasta la primera estrella. Pura magia!!

Me animo a contar mi historia más bonita con la rosa. Se relaciona con mis alumnos cuando era profesora de literatura y música en secundaria. Uf! de eso hace un montón de años..Por un azar de los horarios escolares, tuve que impartir una materia que consistía en un trabajo interdisciplinar de derechos humanos. Trabajamos duro en la población, en la calle para recaudar dinero para hacer una escuela para los Meninos e Meninas da Rua del Brasil. Serían los 90, creo recordar. Conseguimos realizar buena parte de la escuela. Los alumnos percibieron claramente que no era una simple enseñanza, sino que tocábamos la vida y ayudábamos a chicos y chicas como ellos a tener una educación, un futuro mejor, no hay otra que la educación. Sin duda alguna. Nunca me había pasado, pero cada alumno me regaló una rosa roja con una blanca que dijeron que era yo. Aún me emociono cuando lo recuerdo y es que hay experiencias vitales que jamás se olvidan.

Las fotografías de hoy son unas rosas que me mandó Nacho Rovira en sus viajes reportados en Alas y Viento. Proceden junto con otras flores, de partes distintas del mundo y me las facilitó para poder elaborar un catálogo que podéis consultar aquí . Flores fascinantes que fotografía en sus apasionantes viajes.

Bueno, dejo para el final la dedicatoria aunque ya sé que suele ir al principio. Sabéis que cada post de mi blog va dedicado a una persona. Me encanta hacerlo. Tiene un relieve y un significado especial para mí, y espero que para la persona a quien lo dedico también le guste. Al menos es mi intención. Era muy delicado y comprometido dedicar esta flor, pero al final no tuve dudas. La brindo a una persona que no conozco en la vida real sino a través de las redes sociales. Es para Carlos Rivero y su maravilloso grupo de Facebook, Pasión por la rosas. Carlos es un auténtico especialista en rosas, que digo especialista, un artista con todas las letras. Yo creo que lo sabe todo de ellas. Y nos lo explica con entusiasmo y sencillez. Pero lo que me impresiona más es cómo es capaz de crear nuevos colores de rosas. Fascinante. Debo decir que ser miembro del grupo es un verdadero privilegio. Abrir el ordenador cada mañana y encontrarte un alud de rosas de todo el mundo, especialmente de Sudamérica y Estados Unidos, es un gustazo. Un auténtico placer y cercanía de amistad a través de la rosa aunque vivamos en continentes tan lejanos. Las flores nos unen, y en este caso, la admiración incondicional de la rosa. Es bonito ver como todo el mundo encuentra la belleza en la rosa que ha cultivado otra persona con mimos y ternuras. Entre nosotros y nosotras nos animamos con nuestros logros y Carlos es el animador y dinamizador perfecto! Mil gracias, Carlos!!!

Así que las rosas que fotografió Nacho Rovira, viajero empedernido, viajaran nuevamente a través de la maravillosa red de internet surcando océanos, volando intrépidas por donde la red social se mueva.

Muchas gracias Carlos por ese grupo que creaste lleno de amor, bondad y sensibilidad por las rosas con incondicionales como Maritza Galdamez, Mary González, Zulema Acosta, Jaime Enrique Godoy, Pili Pertegaz y al grupo entero.